30 de enero de 2026

¿Quién evalúa realmente la madurez emocional de un ejecutivo antes de contratarlo?

Muchas de las entrevistas a ejecutivos pueden parecer impecables: resultados sobresalientes, trayectoria sólida, referencias positivas. Todos convencidos de la contratación y algunos meses después ese mismo ejecutivo puede generar algún tipo de conflicto, puede haber rotación en su equipo por su causa y tomar decisiones impulsivas bajo presión. El problema de esa contratación jamás será técnico, sino emocional. Y eso no se suele evaluar.

En la alta dirección, la madurez emocional sigue siendo uno de los factores más determinantes… y menos evaluados en los procesos de selección.

Con este artículo queremos invitar a los ejecutivos a reflexionar sobre cómo se evalúa —o se omite— la madurez emocional en los procesos de executive search y el impacto real que esto tiene en los resultados del negocio.

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El gran punto ciego en la selección ejecutiva

La mayoría de los procesos de búsqueda de talento ejecutivo se centran en:

  • Logros cuantificables
  • Experiencia en cargos similares
  • Capacidad estratégica y técnica

Pero dejan fuera preguntas clave:

  • ¿Cómo gestiona este ejecutivo la presión sostenida?
  • ¿Cómo responde al error propio y ajeno?
  • ¿Qué tan consciente es de su impacto emocional en otros?

El 90 % de los ejecutivos de alto desempeño tiene un nivel elevado de inteligencia emocional, mientras que esta competencia explica hasta el 58 % del desempeño laboral (TalentSmart, Emotional Intelligence 2.0).

Cuando la falta de madurez emocional se vuelve un riesgo empresarial

Las consecuencias son visibles, aunque muchas veces se normalizan:

  • Decisiones reactivas en momentos críticos
  • Equipos que ejecutan con miedo, no con compromiso
  • Pérdida de talento clave por desgaste emocional

Ejemplo concreto: una empresa industrial incorporó a un director con excelente perfil técnico. En menos de un año, el clima del área se deterioró. El ejecutivo no toleraba la contradicción ni el error, el costo no fue solo humano, fue estratégico.

¿Quién debería evaluar esta dimensión crítica?

Ni una entrevista tradicional ni un assessment aislado alcanzan. Evaluar madurez emocional requiere profundidad, contexto y experiencia.

Un proceso de executive search bien diseñado integra:

  • Entrevistas conductuales profundas
  • Análisis de decisiones pasadas bajo presión
  • Contraste de relatos con evidencia real

Y, una vez incorporado el ejecutivo, el coaching ejecutivo cumple un rol clave para apoyar su desarrollo, especialmente en etapas de alta exposición o transición.

La mirada del ejecutivo que busca cambiar de empresa

Los ejecutivos también observan este punto. Ingresar a una organización donde la madurez emocional no se valora suele anticipar:

  • Conflictos no resueltos en la cúpula
  • Liderazgos poco conscientes
  • Falta de espacios seguros para decidir

Cada vez más líderes eligen entornos donde el liderazgo se ejerce con criterio, autocontrol y responsabilidad emocional.

La pregunta que define más de lo que parece

¿Quién está evaluando realmente la madurez emocional de tus líderes antes de darles poder de decisión?