13 de febrero de 2026

¿Quién desafía al CEO cuando todos asienten?

La reunión del directorio avanza sin fricciones, el CEO presenta la estrategia, uno a uno los gerente asienten y se cierra la reunión, nadie cuestiona supuestos ni plantea  escenarios alternativos, por qué?, porque no llegan a decir realmente lo que piensan.  Te parece algo conocido?

Esto es algo más común de lo que se piensa, sobre todo en organizaciones familiares en donde el CEO hace y deshace siendo admirado por su fuerza e intuición. No es que no haya talento en la empresa, es que no hay lugar para el contraste.

Puede que el CEO o dueño sea realmente talentoso, dominante o extremandamente intimidante, en cualquier caso, cuando todos asienten, el riesgo se multiplica.

Con este artículo queremos invitar a CEOs, gerentes generales y líderes de RR. HH. a reflexionar sobre uno de los mayores puntos ciegos de la alta dirección: la ausencia de voces que desafíen con criterio, independencia y responsabilidad estratégica.

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El silencio en la cúpula no es alineación

En muchas organizaciones, el consenso aparente se confunde con cohesión. Sin embargo, cuando nadie cuestiona al CEO, suelen estar operando dinámicas invisibles:

  • Miedo a confrontar decisiones
  • Dependencia excesiva del liderazgo central
  • Culturas que premian la obediencia más que el criterio

Según Harvard Business Review, los equipos directivos que no fomentan el disenso constructivo toman decisiones de menor calidad y detectan riesgos más tarde.

Cuando el CEO se convierte en el principal punto ciego

El CEO suele ser quien concentra más información, poder y presión, paradójicamente, también es quien recibe menos feedback honesto.

Les comento un ejemplo: una empresa tecnológica mantuvo una estrategia de expansión internacional pese a señales claras del mercado local. Nadie del equipo directivo cuestionó el enfoque, 2 años después, el retroceso fue inevitable. El problema nunca fue la ambición, fue la ausencia de debate real.

El liderazgo sin desafío termina aislándose, incluso sin notarlo.

Qué debería garantizar una estructura directiva sana

Las organizaciones más maduras no evitan el conflicto estratégico, lo diseñan. Buscan líderes que puedan:

  • Discrepar con respeto y argumentos
  • Presentar escenarios alternativos
  • Sostener conversaciones incómodas sin erosionar vínculos

El aporte del coaching ejecutivo en la alta dirección

El coaching ejecutivo se convierte en un espacio estratégico para el CEO cuando:

  • No existen pares con quienes pensar en voz alta
  • El feedback llega filtrado
  • La presión del rol reduce la perspectiva

No se trata de debilitar el liderazgo, sino de fortalecer la calidad de sus decisiones.

Lo que también observan los ejecutivos senior

Los ejecutivos que evalúan incorporarse a una empresa leen rápidamente estas señales. Cuando perciben que:

  • El CEO no es desafiado
  • El disenso no es bienvenido
  • La toma de decisiones es vertical

El talento estratégico no busca asentir, busca aportar criterio.

La pregunta que define el verdadero liderazgo

Si todos asienten, ¿quién está cuidando la calidad de las decisiones del CEO?