21 de enero de 2026

¿Quién cuida al líder cuando todos dependen de él?

Usualmente frente a una situación de crisis vemos al gerente general saliendo al último del edificio. Durante el día, todos pasan por su oficina: decisiones urgentes, conflictos entre áreas, presión del directorio. Nadie pregunta cómo está él o ella. Nadie suele hacerlo porque todos dependen de él o ella. Pareciera que ser fuerte se vuelve parte del cargo.

Ese es uno de los grandes silencios del liderazgo actual.

Reflexionemos con este artículo sobre el impacto que tiene la soledad del liderazgo en la toma de decisiones, el desempeño ejecutivo y la sostenibilidad del rol, tanto para las organizaciones como para los propios líderes.

Te recomendamos: https://phutura.com.pe/tu-empresa-invierte-en-talento-o-solo-en-reemplazos/

La soledad en la alta dirección no es un mito

A medida que se asciende, el espacio para la vulnerabilidad se reduce. Los líderes toman decisiones críticas con información incompleta, bajo presión constante y con pocas instancias reales para contrastar sus dudas.

Según Harvard Business Review, más del 60 % de los CEOs afirma sentirse solo en su rol y reconoce que esa soledad impacta directamente en su capacidad de decidir con claridad (HBR, The Loneliness of the CEO).

La pregunta no es si esto ocurre, sino cuánto le está costando a la organización.

Cuando nadie cuestiona, el riesgo aumenta

En muchas empresas, el líder se convierte en el principal punto ciego del sistema:

  • Nadie desafía sus decisiones por temor o jerarquía
  • El feedback se suaviza o desaparece
  • Los errores se detectan tarde

Ejemplo concreto: un gerente general con excelentes resultados financieros empezó a tomar decisiones cada vez más conservadoras. El equipo directivo dejó de cuestionar. En dos años, la empresa perdió competitividad frente a nuevos jugadores más ágiles. El problema no fue la falta de talento, fue la falta de contraste.

El rol estratégico del coaching ejecutivo

Aquí es donde el coaching ejecutivo deja de ser un beneficio individual y se convierte en una herramienta organizacional clave. No se trata de “corregir” al líder, sino de crear un espacio seguro para pensar mejor.

Un proceso serio de coaching permite:

  • Revisar decisiones antes de que se vuelvan irreversibles
  • Identificar sesgos personales en la toma de decisiones
  • Sostener el rol sin aislarse

Para muchas empresas, este acompañamiento reduce riesgos invisibles que no aparecen en ningún reporte.

Lo que observan los ejecutivos en procesos de selección

Los ejecutivos de alto nivel también evalúan esto al considerar un cambio de empresa. Un entorno donde el líder está solo, sobrecargado y sin apoyo real suele anticipar:

  • Alta rotación en la cúpula
  • Decisiones reactivas
  • Escaso desarrollo del equipo

Una pregunta que no conviene postergar

Si todos dependen del líder, ¿quién está cuidando la calidad de sus decisiones?